miércoles, 9 de abril de 2008

Hacia el 2º Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología

Análisis colectivo constructivo

Estudiantes de Sociología de La Plata

Cuando nos reunimos los estudiantes de sociología de La Plata para pensar cómo ayudar a los compañeros de Mar del Plata y para continuar el proceso de discusión y construcción de la unidad, también comentamos con sorpresa la entrada de Fran de San Juan en el blog de Sociocuyana. Nos costó entender sus críticas y nos pusimos a pensar cómo había sido el proceso que nos llevó como regional La Plata al encuentro, para poder evaluarlo y seguir en el intento por hacer, pensar y ser un espacio aun más fructífero. Después de una larga conversación decidimos escribirles nuestra evaluación del encuentro.

¿Por qué y para qué necesitamos reunirnos como estudiantes en un espacio propio?

Todo esto empezó al cruzarnos muchos de nosotros en congresos académicos tradicionales (UBA, La Plata, Mendoza, Porto Alegre). Al encontrarnos en los pasillos y aulas, tuvimos la necesidad de repudiar esa experiencia que estábamos viviendo: los “famosos” sociólogos, profesores reconocidos o las “fotocopias personalizadas” nos hablaban de sociología ajena, nos sentaban en filas de sillas para maravillarnos con sus conocimientos, y al final irse con su deseado papelito que los valoriza en el mercado académico. Cuando de transformación n de la realidad se hablaba, los ejemplos quedaban cortos y el ideal de sociólogo comprometido era el “colega” Lagos, ex presidente de Chile.

Como estudiantes éramos meros espectadores de un diálogo sin receptor que no tenía intenciones de construir conocimiento en conjunto.

¿Cuál era nuestro lugar en esa vitrina sofisticada y avalada por una tradición pomposa pero casi vacía desde hace siglos? Ninguno. Callar, escuchar, y si somos inteligentes y nos adaptamos, reproducir.

A pesar de que la angustia y la desilusión fueron el resultado de nuestra primer búsqueda, continuamos en el intento de ser parte de una nueva sociología (auto)transformador a y de calidad.

La gota que colmó el vaso, lo que nos hizo ver la verdadera cara de la academia, fue cuando nos echaron del aula donde desarrollábamos un plenario estudiantil en el marco del Pre-ALAS UBA (mayo 2007) y nos hicieron notar que si hubiera habido un profesor con nosotros en ese momento, eso no hubiera ocurrido. Nos golpeó en la cara el hecho que para la academia una reunión estudiantil no es importante.

En ese plenario nos encontramos más de 100 estudiantes que descubrimos que compartíamos necesidades, búsquedas y problemas. Esto impulsó la idea de hacer un encuentro nuestro, de estudiantes de sociología.

Este encuentro nació de la necesidad de la rebeldía ante la bronca de la impotencia. No podíamos en nuestro encuentro reproducir aquello que criticábamos. No solo por excluirnos sino porque nos parecía que su manera de hacer sociología no era la única y ni siquiera la mejor. Necesitábamos espacios propios para experimentar nuevas maneras de pensar y hacer sociología. Eso no quería decir repudiar los congresos académicos, sino encaminar un esfuerzo conjunto y sostenido por criticarlos y transformarlos.

¿Cómo construir nuestro espacio?

En un intento práctico por romper con la lógica verticalista y academicista en la que nos educamos, decidimos generar espacios de lógica horizontal y democrática, donde no hubiera jerarquía de conocimiento y donde todos fuéramos protagonistas.

Acá en La Plata nos propusimos pensar aquello que pedíamos y no encontrábamos. Teníamos que poder hacer algo nuevo y diferente. Esto nos costó mucho, porque aprendimos en la práctica lo difícil que es hacer “lo nuevo” cuando nos educan para reproducir.

Comenzamos siendo un número reducido con el objetivo de ser muchos más. De a poco y reunión a reunión comenzamos a encontrarnos con más compañeros. Hicimos varios plenarios donde, en la marcha, aprendimos a discutir, pensar y escribir entre muchos, aceptando las múltiples diferencias que tenemos.

En función de mantener esta lógica en los talleres y en la estructura general del Encuentro, armamos una propuesta de trabajo basada en la concepción de la educación popular de que todos sabemos algo, y que nadie lo sabe todo, y así, el conocimiento se construye colectivamente a través del diálogo. Las conclusiones prácticas de esta convicción fueron:

* Los talleres se toman como espacios de intercambio entre estudiantes sin hacer distinciones entre ingresantes y avanzados o exponentes y oyentes, donde los trabajos escritos, mandados con anterioridad y leídos por todos los participantes, no se “presentan” sino que se conversan, y donde además un coordinador garantiza la circulación de la palabra y otro registra las discusiones.

* No utilizar el formato tradicional de ponencias y exponentes, por considerarlos sistemas de monólogos que alimentan las arcas de la charlatanería, que no tienen como objetivo construir conocimiento, sino solo enunciarlo para ser reproducido;

* Que temas como pobreza, genero o metodología, que suelen ser discutidos en mesas aparte, sean tomados como ejes de discusión en todos los talleres, por entender que no pueden ser tratados como temas autonomizados ya que atraviesan cualquier tipo de análisis sobre la realidad;

* Pensar mesas de temáticas amplias donde los participantes que presentan trabajos escritos se ubiquen según sus intereses y la forma en que entienden sus producciones.

* Entender como trabajo escrito cualquier tipo de producción estudiantil, ya sea individual o colectiva

* Plantear otra sección del Encuentro, unida a los talleres temáticos, donde se discuta y reflexione conjuntamente sobre la distribución de poder académico e institucional en la Universidad , y sobre el rol de los estudiantes (democratización n, planes de estudio, situación por universidad, reclamos gremiales, etc.).

* Que cada día del encuentro termine en un plenario donde se haga puesta en común de las diferentes comisiones.

En la división del tareas que se consensuó en el pre-ALAS, nosotros, regional La Plata, nos íbamos a encargar de pensar una propuesta integra para los talleres y ésta fue enviada a la red nacional, desde la cual se recibieron algunas reformulaciones que fueron implementadas, pero no se hizo una contrapropuesta íntegra ni un rechazo sobre las concepciones o su resultado. Desde el principio el espíritu del encuentro fue que lo hiciéramos todos los participantes, por lo cual se iba a discutir por ultima vez en el comienzo del ENES.

¿Cómo continuar la construcción de nuestro espacio?

Consideramos que de todos estos proyectos, ideas y disparadores, algunos funcionaron y otros fueron víctimas de nuestra inexperiencia, y precisan ser mejorados por todos, en función de continuar este camino de construcción de una nueva sociología.

Creemos que el ENES fue un éxito porque cumplió el objetivo de juntar a más de trescientos estudiantes de casi todas las Universidades del país, que durante tres días debatimos y compartimos experiencias, logrando consensos a pesar de las falencias de la organización. Consensos tan importantes como que la sociología debe hacerse y pensarse en función de la transformación n social.

Nos descubrimos capaces de organizar un encuentro horizontal, plural e independiente, en el cual nos reconocimos como sujetos productores de conocimiento y como agentes de cambio.

También sabemos que algunas cosas no se planearon correctamente y que otras no pudieron ser llevadas a cabo.

Estamos convencidos de que los procesos de crecimiento deben ser acompañados y cuidados por todos sus integrantes, y que solo así, sin malas intenciones e intentando autosuperarse, se puede aprender y aprehender de nuestra práctica y de la ajena. Como estamos convencidos de que toda práctica tiene un sustento ideológico, consideramos que hay que visibilizarlo, como hemos hecho en este documento. Por ello, para ser capaces de aprender de las experiencias ajenas (sino todo el tiempo empezaríamos de cero) es necesario entenderlas críticamente y ponerlas en tensión con las propias.

En relación a los talleres consideramos que no rindieron los frutos esperados por varios motivos. Entre ellos (y sin intentar ser completamente exhaustivos):

* Los trabajos no se entregaron ni difundieron a tiempo, lo que impidió cumplir con la pauta de conversar con conocimiento de los mismos.

*Desconocíamos la cantidad de personas que íbamos a concurrir al encuentro, por lo que la planificación de los tiempos de los talleres no fue adecuada.

*La dificultad para empezar a organizarnos el sábado a la mañana, entorpeció realizar el plenario organizador que iba a evaluar la propuesta de los talleres. En ese momento habíamos pensado elegir a los coordinadores de los talleres. Esto no se pudo hacer y quedó librado al funcionamiento de cada espacio.

*Todo lo anterior hizo que los talleres hayan tenido resultados muy desiguales, lo que se puede ver en las conclusiones.

*Muchas delegaciones se fueron antes de lo pensado, por lo que hubo dos plenarios de cierre, y en el segundo faltaban muchos compañeros.

En cuanto a las diferencias entre las regionales y los distintos grados de organización y cantidad de integrantes, pensamos que estas diferencias existen y debemos aprender a trabajar desde ellas y superarlas. Cada carrera llegó al encuentro luego de un proceso propio específico. El desafío es generar una organización que respete los procesos, los impulse y fortalezca para lograr consolidarnos en cada facultad a través de la práctica en espacios independientes. Consideramos que la cantidad de integrantes no tiene que ver con el grado de organización. Pero desde La Plata creemos que es necesario pensar las estrategias para que las delegaciones con más integrantes no terminen “acallando” a las más pequeñas.

En relación a las tareas que deben llevar adelante las diferentes regionales este es un punto que es necesario planificar adecuadamente porque de él depende el futuro del ENES. Para esto las tareas deberían distribuirse en los plenarios generales, donde se consensúen los pasos a seguir y cada delegación se comprometa a cumplir con sus tareas. La experiencia también nos ira enseñando a no proponernos metas para el año que no podamos realizar. Aceptemos que es un proceso lento y que con el trabajo constante y cotidiano vamos a lograr afianzarlo.

Pensando en la propuesta de hacer una Federación de Estudiantes de Sociología, nos parece que hay un consenso sobre la necesidad de seguir trabajando para llevarla a cabo en un futuro más o menos cercano. Creemos que es necesario dar un marco de organización al ENES medianamente estable que garantice su fortalecimiento y continuidad en el tiempo. Queda por discutir como va a ser esa organización, pero una cosa queda clara, en ella todas las delegaciones estaremos en pie de igualdad. Es imposible una Federación sin regionales fuertes, por lo que necesitamos trabajar cotidianamente en cada una de las delegaciones.

Estamos construyendo una sociología nueva de y para el pueblo, queremos una práctica transformadora que nos ayude a romper con nuestras propias estructuras. La sociología no se hace sólo desde las aulas o desde los centros de investigación, sino día a día en cada lucha popular, pensando y actuando con nuestros compañeros. Estamos convencidos que somos capaces de tener una praxis transformadora.

Desde el ENES y desde las aulas estamos construyendo una nueva sociología.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

http://encuentrosociologia.blogspot.com

Esta es la dirección del blog de la comisión organizadora del 2º Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología armado por los compañeros de Santiago del Estero

Saludos!!
Vicky (LP)

jueves, 18 de octubre de 2007

sábado, 13 de octubre de 2007

La Universidad como trinchera

hola gente,acá subo al blog uno de los dos trabajos que envió una compañera de Rosario para el encuentro, espero se pueda leer bien del blog, igualmente voy a intentar luego mandarlo por la red jnto con el otro trabajo que llegó. saludos!


Cátedra libre antonio gramsci. 06
Tercera Jornada: ¿Y por casa cómo andamos? La Universidad como trinchera

No nos convertimos en lo que somos sino mediante

la negación íntima y radical de lo que han hecho de nosotros.

J. P. Sartre en el Prólogo a Los condenados

de la Tierra.

Vivimos momentos difíciles, momentos de reflujo combinados con una fuerte apatía política. El día a día transcurre como fenómeno externo que pasa por la puerta de casa, y la vida sigue como por inercia, empujada por quién sabe qué fuerza natural. La vida universitaria, desgraciadamente, se puede leer en la misma clave: la fluidez de los hechos combinada a la quietud de quienes los vivimos dan la apariencia de una falsa armonía. Nada mas alejado de la realidad; de hecho, el mundo universitario está íntegramente atravesado por procesos de lucha, de disputa ideológica que se dan de manera incesante y que se contextualizan en una totalidad más amplia que lo rebasa y a la vez lo incluye.

Convencidos de esto es que venimos a proponer este espacio de discusión colectiva, proponiendo como disparador las siguientes reflexiones. Reflexiones éstas que no nacen de la mera contingencia, y que mucho menos buscan ser inocentes; nada de eso. Cuando se reflexiona políticamente, la casualidad queda al margen, las intenciones, desnudas: buscamos tensar una discusión disputando con otras posiciones, poniéndolas en jaque, dejándolas en evidencia. Ya lo dijimos en otra ocasión: nada es casual en la Academia… Y por ese lado seguimos.

Más de uno se espanta ante la idea de pensar la Universidad como trinchera, como uno de los espacios en que se disputa poder, en que se lucha encarnizadamente para la construcción de hegemonía. Las facultades se elevan a la posición sacrosanta de albergues del saber erudito, pero también a-crítico, vacío. Entonces, que se abra la lucha en el aula; eso es lo que queremos. De hecho, cuando nos preguntamos “¿y por casa cómo andamos?” lo que buscamos es cuestionar qué pasa en la Universidad, en nuestra facultad, cómo se inserta en una realidad más amplia, total. Y cuando vamos en busca de respuestas, pretendemos empezar a discutir sobre lo que no se dice, disparando contra lo que se nos aparece como natural. Empezar a cuestionar; ésa es la cuestión.

Más arriba se habló de saber erudito. La universidad de hoy forma eruditos. Los eruditos son algo así como compulsivos del saber: saben, saben, pero nunca reflexionan. Buscan tan afanosamente saber cada vez más de más cosas, que nunca se detienen en ninguna. Así las cosas, los estudiantes somos rebajados a la categoría de alumnos, faltos de luz, que necesitamos una guía que nos ilumine el camino hacia “el saber”. Mediante la utilización de un estilo escolar primigenio, somos incitados a saber, saber, saber y nunca pensar.

Aun más grave, los “saberes” se nos presentan como compartimientos separados e inconexos, como disciplinas que sólo se tocan a fuerza de conexiones forzosas. Como resultado, uno de los ejes fundamentales que es posible tomar para el desarrollo de un análisis sobre las características de la universidad pública en general y de nuestra facultad en particular, gira en torno de la fragmentación del saber. Y aquí es preciso explicitar qué comprendemos por fragmentación. La propia palabra ilustra que se trata de división, pero referirse a esto como una problemática nos hace pensar en su negación: la totalidad. Será por este camino por el que marchemos, pensando al conocimiento como herramienta de aproximación a la totalidad de lo real, indispensable en la lucha por la transformación, producto de la invención colectiva.

Pero volvamos a la fragmentación. Es muy común que desde las distintas cátedras se aborden diferentes esferas de la realidad como si fueran compartimientos separados y desconectados entre sí. De hecho, a lo largo de las carreras nos topamos con una serie de escisiones que ya han llegado al nivel de la práctica canonización: que la teoría va por un lado y, como por arte de magia, se la “baja” a la práctica, que la política marcha por un carril separado de la economía (y así hemos escuchado barbaridades tales como que Marx no tiene una teoría del estado y la política porque en su interpretación de la sociedad capitalista sólo se basó en los factores económicos), que historia y política no se conectan una a otra… y así otros disparates. Separaciones todas que alcanzan su nivel máximo en la división sujeto-objeto, que adquiere en la mayoría de nuestras materias un cariz profundamente liberal, al posicionarnos como sujetos observadores a-críticos y neutrales del objeto en estudio. ¿O no es que la mentira de la neutralidad valorativa weberiana la hemos escuchado hasta el cansancio?

Junto con la fragmentación, avanza el recorte de los contenidos, la parcialización en el abordaje de ciertos autores, la mercantilización y tecnificación. Rasgos todos que obedecen a una ideología dominante que no es sino la detentadora de la organización y gestión universitaria, y que, escudándose en el discurso de la objetividad, actúan a favor de sus propios intereses. Así vemos el avance irrefrenable en la instalación de un monólogo elitista o de una “monolengua”, que refuerza un único estilo de pensamiento. Ejemplos abundan, pero sólo por nombrar uno podemos citar el programa de estudio de la cátedra de Epistemología de la Comunicación, en que se quitó de los contenidos a los representantes de la Escuela de Frankfurt y se priorizan, en cambio, las teorías de la Mass Comunication Research.

El conocimiento-mercancía invade los programas, las cátedras, el currículum y pretende colonizarnos la cabeza. Cada vez más las empresas se creen en el derecho de golpear las puertas de las aulas cuando ven que la universidad no forma los ciudadanos completos que ellas necesitan para incorporar a la producción. Prueba reciente de ello es el caso del Plan de Relaciones Internacionales, que en un futuro próximo entraría en discusión la posibilidad de cambiarlo, adaptándolo a las demandas de las empresas trasnacionales. Irrefrenablemente marchamos hacia la consolidación de perfiles académicos cada vez más lejanos a las necesidades de las clases populares, al tiempo que la universidad se cierra sobre sí misma, negándoles el acceso. La universidad del neoliberalismo; lejos de estar al servicio de dichos sectores, existe, subsiste y produce conocimiento en función del mercado. El neoliberalismo como proyecto económico, político y cultural logra escindir y alejar identidades mostrando como contradictorio al trabajador y al estudiante que no pueden pensarse por separados.

La desvinculación sujeto–objeto, encuentra en el discurso neoliberal -hegemónico en las universidades- una de sus principales fuente de fomento, a la vez que se ve agravada por la fuerte apatía de los estudiantes. Se da así un proceso de retroalimentación entre quienes gestionan el proyecto universitario en estos días y los estudiantes, que con nuestro desinterés contribuimos a la profundización de estos procesos. Desde nuestro lugar de estudiantes, muchas veces tendemos a posicionarnos como las víctimas de las políticas aplicadas por las autoridades de la universidad y el estado; como decía Pierre Bourdieu, víctima es quién no quiere cambiar las cosas. Esta actitud que tenemos como estudiantes no hace más que reproducir las lógicas de aquello que en teoría queremos rechazar.

No caben dudas que el desinterés y el desentendimiento por problemas que nos atraviesan, en la mayoría de las veces, no son producto de una decisión consiente; sino que surgen como un objetivo deliberado del mismo proyecto político-ideológico neoliberal. De ahí la necesidad de comenzar a pensar el protagonismo como un derecho inalienable del que debemos hacer uso para dejar de reproducir y empezar a construir. El individuo aislado, que no piensa políticamente su paso por la universidad y que sólo emite su opinión una vez al año con su voto, está en las antípodas de esta idea de protagonismo de la que hablamos. Protagonismo como re- presentación, como un volver a presentarse como sujetos transformadores de nuestra realidad y dejar de pensar a la representación como una delegación, como una sustitución del sujeto por la organización, una idea de fetichismo del estudiante, que iguala 1estudiante = 1voto. Pensar la política universitaria acorde a este proyecto de sociedad, genera que su terreno cuasi natural sea el de la competencia: competencia casi mercantil, por quien te brinda más y mejores servicios, nunca contribuyendo a la conformación del movimiento estudiantil, sino a la resolución de problemas individuales que faciliten el paso por la universidad pública; profundizando así la falsa escisión entre individuo aislado y sujeto colectivo.

Claro que todos estos efectos nefastos de la universidad que supimos conseguir no podrían haber alcanzado semejante efectividad si no contaran con la base jurídico-legal que les presta la Ley de Educación Superior y la Ley de financiamiento educativo, y órganos de control como la CoNEAU, que profundizan el resquebrajamiento de la autonomía no sólo financiera sino también intelectual e ideológica en la Universidad.

Echar un vistazo sobre la compleja y multifacética realidad docente nos permite dar cuenta de ello. La carrera docente, como otro terreno más de competencia, que exige la necesidad de acreditar conocimientos, cuyo criterio de validación son los posgrados pagos, excluye mediante este mecanismo a quienes no pueden o quieren acceder a estas mercancías suntuarias constituyendo así una corporación docente, ejemplo claro de cómo se construye hegemonía material.

En fin, estamos rodeados… el autoproclamado pensamiento único nos cerca, aplastando la actividad emancipatoria, creando un conocimiento cada vez más inerte, sin práctica política que lo libere de la dictadura de los claustros y de los recortes a qué está constantemente sometido.

Y entonces, se nos abre la pregunta del ¿qué hacer? ¿Qué proponemos ante esto? Necesitamos partir de una base esencial: rescatar del conocimiento su carácter político. ¿Por qué? Porque el conocimiento, el dotar a la conciencia de mayores instrumentales, es humanizar al sujeto, devolverle su dignidad, postular su emancipación. En otras palabras, el conocer se fundamenta en el propio existir, en la propia condición humana, y es una herramienta fundamental de la lucha. Sentimos el fervoroso deseo de superar el alejamiento del “objeto”, la posición neutral, el desapasionamiento del ojo fino y apático ante lo que ve al tiempo que lo deshumaniza. No dejemos que nos conviertan en técnicos de la experiencia humana, perdiendo la oportunidad de transfigurar el conocimiento de la realidad en un compromiso con ella. Dejemos de lado las visiones canonizadas y el escolasticismo académico; el conocimiento se construye colectivamente y no sólo dentro de la universidad. La conciencia es universal, atributo no exclusivo de ningún grupo social en particular; por ello todos podemos construir saber emancipador desde donde podemos… universalicemos los instrumentos y unamos las luchas.

Por último, no olvidemos nunca actuar apasionadamente: nada tiene más teoría que una práctica llevada adelante con compromiso afectivo.

TODOS LOS QUE HACEMOS LA CÁTEDRA GRAMSCI.

lunes, 8 de octubre de 2007

CRONOGRAMA DEL ENCUENTRO!!!

Sabado a la mañana: Presentación de las diferentes carreras de Sociologia y Ciencias Sociales. Para ello invitamos a todas las delegaciones a reflexionar, debatir y realizar diagnosticos sobre sus carreras para poder compartirlo con el resto de los estudiantes. Ejes tentativos:

v Historia de la carrera.

v Gobierno universitario

v Plan de estudio: críticas, cambios de plan, etc.
Sábado a la tarde: Talleres tematicos.

De acuerdo a lo hablado en mayo en la UBA, proponemos estos talleres temáticos que sean un espacio de encuentro, reflexión y debate sobre nuestras producciones y temas de interés.

v Trabajo

v Acción colectiva, conflicto social, movimientos sociales.

v Imaginarios, representaciones sociales e identidad.

v Poder, estado e instituciones.

v Arte, literatura, cultura...

v Educación


La idea es que temas como género, jóvenes, metodología o pobreza no estén separados, sino que atraviesen todos los talleres.

Pensamos una metodologia para propiciar la participacion de todos.

Rogamos a los interesados en enviarnos al mail: encuentroestudiantesdesocio@gmail.com

sus trabajos: por eso entendemos: investigaciones, producciones varias, preguntas vagas, temas de interes, cualquier cosa o solo la inteción de participar del espacio.

La intencion es recolectar todo esto ANTES DEL 20 DE OCTUBRE para reelviarlo al resto de los interesados. Que todos lo leamos con anterioridad al encuentro. Entonces podemos hacer de los talleres espacios reales de trabajo y no meras descripciones.

Domingo: dicusiones generales sobre problemáticas comunes. Temas tentativos:

v Política universitaria:

· Investigación y metodología

· Rol del estudiante en la academia

v Sociología: para qué, cómo, con quién, desde dónde, etc.

v Democratización del conocimiento

v Prácticas del sociólogo: Aquí queremos resaltar que nos referimos a todas las prácticas que puede tener un sociólogo, sin limitarnos a la investigación académica que es quizás la más conocida. Entonces cuando hablamos de prácticas del sociólogo nos referimos a investigación, trabajo profesional, trabajo con sectores populares, etc, etc)

v Lógica académica: el lenguaje específico de la sociología, la relación ( o desconexión) entre sociología y sociedad.

Domingo a la noche: Plenario Final

Lunes: Elaboracion de un documento y cierre de los talleres tematicos.

Para enviarnos comentarios y trabajos pueden escribir a encuentroestudiantesdesocio@gmail.com . También para escribirnos y colgar trabajos pueden entrar al blog: http://encuentroestudiantesdesocio.blogspot.com/

Esto es lo que pensamos desde La Plata y charlamos con algunos compañeros de Buenos Aires y el Litoral.

Por favor si desean modificar algo, realicen sus comentarios antes del 7 de octubre. No podemos seguir dilatando los tiempos. Necesitamos concretar este encuentro en el que todos estamos invirtiendo tanto esfuerzo.

Muchas gracias.

Les mandamos un abrazo

Nos vemos en el litoral el 10-11 y 12 de noviembre!

Pedimos difundir esta información.

martes, 2 de octubre de 2007

Temas y talleres del Encuentro

Somos un grupo de estudiantes de La Plata, que hace 4 meses nos estamos juntando en la Facultad de Humanidades, los viernes a las 18hs para organizar el I Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología y Ciencias Sociales a realizarse en Santa Fe -Universidad Nacional del Litoral (UNL)-, y nuestra intención es avanzar en los acuerdos alcanzados en mayo del 2007 en la UBA. El Encuentro empezó a organizarse con gente de la UBA, de la UNL y de la UNLP y de a poco fueron sumándose las diferentes carreras de sociología del país para participar.

De acuerdo a lo hablado en mayo en la UBA, estamos pensando talleres temáticos que sean un espacio de encuentro, reflexión y debate sobre nuestras producciones y temas de interés. Pensamos algunos temas tentativos. Los mandamos para ver si son de interés o si falta alguno:

v Trabajo

v Acción colectiva, conflicto social, movimientos sociales.

v Imaginarios, representaciones sociales e identidad

v Poder, estado e instituciones.

v Arte, literatura, cultura...

v Educación

La idea es que temas como género, jóvenes, metodología o pobreza no estén separados, sino que atraviesen todos los talleres.

Lo más importante es comenzar a pensar y REALIZAR producciones propias. Muchos compañeros dijeron que ellos no tienen producciones. Eso ya es un tema para tratar en estos espacios. Pero hay muchos otros compañeros que tienen algo. Y por algo entendemos casi de todo. Desde una investigación (que por supuesto no tiene que estar respaldada por nadie más que por su o sus autor/es) hasta un trabajo para una materia de primer año que nos guste o una idea vaga, un problema en la cabeza, una pregunta. Como manera de darle forma a una idea vaga que se nos presenta sobre algún tema, habíamos pensado, por ejemplo, plantearla a partir del desarrollo de un autor o, mejor aún, de la discusión entre dos autores sobre ese tema. La idea es que todos podamos mostrar algo de lo que estuvimos haciendo estos años de estudiante para compartir los problemas, temas de interés, en fin, nuestra experiencia. Sí, tenemos que desnaturalizar el tema de las investigaciones, desmenuzarlas y hacer lo que nosotros queramos hacer con ellas. El sistema universitario nos hace creer que nosotros no sabemos y no podemos crear nada hasta tener el título. Nosotros sabemos que eso es mentira. Nosotros estamos todo el tiempo haciendo. Y podemos hacer todavía mucho más. Ese es el espíritu y objetivo de estos espacios. Juntarnos para darnos fuerza, ayudarnos, compartir experiencias. Tenemos que explotar al máximo también las diferentes experiencias y no quedarnos sólo en lo que tenemos en común. Si hay carreras que recién comienzan, generemos diálogos con los estudiantes de las carreras que llevan ya unos cuantos años, que los estudiantes de primer año charlen con los de quinto. Porque eso nos va a fortalecer también, y puede abrir nuevas perspectivas. No nos cerremos al diálogo antes de tenerlo. Hagamos el intento y si no funciona o no puede funcionar, aprenderemos de nuestra experiencia y en el próximo encuentro lo haremos diferente.

Lo más importante es que comencemos a tener una reflexión práctica sobre el conocimiento y cómo se construye. En estos espacios podemos propiciar esos debates.

Sobre la metodología de cada taller pensamos algunas cosas, igualmente avanzaremos sobre eso cuando tengamos respuesta de ustedes acerca del interés o no por los temas que propusimos. La idea básica es que los trabajos puedan ser leídos por todos los que vayamos a un taller para que sea realmente productiva la presentación y debate sobre el mismo (ya conocemos el funcionamiento de los congresos académicos donde nadie ha leído los trabajos que se presentan, no hay tiempo para presentarlos y menos aún de hacer comentarios sobre él). Para que esto sea posible, necesitamos que quienes estén interesados en presentar un trabajo (en el sentido amplio del término, como decíamos más arriba) nos lo envíe para que empiece a circular para la lectura y para empezar a ver también que talleres faltan o cuáles no han despertado interés. Les pedimos por favor que nos envíen los trabajos antes del 20 de octubre para que realmente se puedan hacer circular antes del encuentro.

También pensamos ejes temáticos para propiciar debates más generales que toquen temas como:

v Política universitaria:

· Investigación y metodología

· Rol del estudiante en la academia

v Sociología: para qué, cómo, con quién, desde dónde, etc.

v Democratización del conocimiento

v Prácticas del sociólogo: Aquí queremos resaltar que nos referimos a todas las prácticas que puede tener un sociólogo, sin limitarnos a la investigación académica que es quizás la más conocida. Entonces cuando hablamos de prácticas del sociólogo nos referimos a investigación, trabajo profesional, trabajo con sectores populares, etc, etc)

v Lógica académica: el lenguaje específico de la sociología, la relación ( o desconexión) entre sociología y sociedad.

Pedimos que sobre estos temas aporten comentarios para reformularos o agregar cosas antes del Encuentro. La idea de estos talleres también es que tengan una metodología de trabajo (con coordinadores y apuntadores) para garantizar la participación de todos y llegar a conclusiones o consensos finales.

Por lo que pudimos hablar entre estudiantes de diferentes facultades, nos encontramos con muchos puntos en común y otros tantos diferentes acerca de la situación de nuestras carreras y creímos importante que este sea otro de los ejes centrales del Encuentro. Sin embargo nos dimos cuenta que muchas veces, en cada una de nuestras facultades, no nos damos espacios para discutir sobre esos temas. Por eso, invitamos a todas las facultades para organizarse y realizar entre todos un diagnóstico de cada facultad para compartir en el Encuentro. Proponemos algunos temas, aunque seguramente en cada facultad se verán cuáles son los elementos más importantes para explicar su situación concreta:

v Historia de la carrera.

v Gobierno universitario

v Plan de estudio: críticas, cambios de plan, etc.

Estamos trabajando para organizar bien el Encuentro. Necesitamos que nos manden sus comentarios para poder continuar con las cuestiones más específicas.

Para enviarnos comentarios y trabajos pueden escribir a encuentroestudiantesdesocio@gmail.com o colgar aquí en el blog.

Muchas gracias.